Archivos para 9 junio 2009

38 Años

Soy sencillo, que no simple. Respeto a la gente que piensa, pero no a los que piensan que son gente. La mejor persona que he conocido fue mi madre: la Madre de todas las personas. Creo en Dios, pero no en los extremistas que en Su nombre crean grupos fascistoides a los que llaman “religión”. Pienso mucho y digo poco. Hago más de lo que debo. No tengo amigos, y si los tengo, quisiera conocerlos. Amo a mi esposa sin condiciones, sin tapujos, con sus mañas y ataques hipocondríacos, y al que no le gusta, que se joda. Me gustaría que me dijeran ¡Cuanto vales! en lugar de ¿Cuánto tienes? No me interesa hablar de gente que no lo vale. Tengo ideas radicales, pero radical es la vida que te mata y no te dice por qué. No me gusta la ciudad, mucho menos los que la convirtieron en lo que es. No pretendo ser escritor, solo transcriptor de ideas. Me gusta regalar pensando en el otro, pero me aburre sobremanera que me regalen tan solo por hacerlo. Lloro cuando quiero, no cuando debo, y siempre en soledad. Admito mis fracasos y he fracasado más de lo que quisiera, lo que me tiene en zozobra. Me gusta la tecnología pero me cuido de no perder mi humanidad en sus garras. Perdí la virginidad con una rubia en el asiento trasero de un escarabajo en movimiento, mientras el conductor ojeaba por el retrovisor, y de ella no recuerdo ni el nombre. Se me cayó el pelo pero no me importa: total nunca me gustó. Me creció la barriga y me siento mejor que nunca. Todos los políticos son idiotas, y la indecencia su “modus vivendi”. Preferiría ser leproso que militar. Siempre supe que mi perro era mejor persona que yo y lo extraño a rabiar. Me rio de la gente y me gusta que se rían de mi: no nos tomemos tan en serio. No bebo pero fumo; bailo más no canto. Me desagrada que me toquen en la calle, y más aun, cuando me hablan, ¡como si las ideas se hicieran más interesantes cada vez que te soban el brazo! Creo que Dios se está haciendo el desentendido últimamente. No me preocupa el Virus A, me preocupan los absurdos virus que caminan erguidos en dos piernas y que infectan cada espacio del planeta. Aborrezco las corridas de toros y también la cacería por placer. Soy enemigo de las armas de fuego y amante de las ideas. Siento en carne propia el dolor de los animales que padecen el rigor de la calle. Soy complicado, insolente, petulante y hasta grosero, pero aun así hay gente que me quiere… ¿curioso, no? No juzgo, y cada quién vive a su manera, eso sí, sin perjudicar a los demás. No me llames cuando me necesites, llámame cuando te necesite. A los que llamaron o enviaron mensajes en mi cumpleaños (aunque fuera efecto del Facebook) gracias mil; a los que no, da igual, nunca me interesaron tampoco.  Soy yo y punto.